A, O y S construidas en Cinema 4D como volúmenes de arcilla con agujas metálicas insertadas. La textura de huella dactilar y su distribución sobre la superficie son procedurales — los objetos no existen físicamente. El ejercicio explora qué ocurre cuando se traslada la lógica artesanal del taller a un entorno de simulación digital.















El modelado de punzones en acero, la talla de tipos en madera o el trabajo en plastilina como paso previo al fundido producen marcas propias del proceso físico — irregularidades, huellas, presión visible. Esas marcas son consecuencias del material, no decisiones estéticas. Este ejercicio simula esas propiedades en un entorno digital: la densidad de agujas, la distribución de la textura y la orientación de la luz son parámetros ajustables, no consecuencias del barro.
Tres caracteres (A, O, S) construidos desde acumulación de esferas de radio variable. Las agujas se posicionan siguiendo vectores definidos por la geometría de cada letra. La textura de huella dactilar se genera mediante ruido procedural de alta frecuencia aplicado al displacement del material.
Modelado de letras por acumulación esférica → definición del sistema de agujas por geometría de carácter → generación de textura procedural (huella dactilar) → iluminación lateral difusa → selección de encuadres por carácter.
12 renders seleccionados, formato vertical.

